Mosquitos y camellos

Pero estoy seguro de que Adolfo nunca hizo nada mal a sabiendas. Sin embargo, he aquí una de las grandes paradojas de su biografía: colaba un mosquito cuando se trataba de sí mismo, pero se tragaba un camello cuando se trataba del partido. Fue honrado a carta cabal, pero se rodeó de un puñado de ilustres magnates. Sinceramente, nunca he entendido por qué. (HERRERO, Luis. “

~ por Henry Molina en Abril 27, 2008.

Escribe un comentario

Tienes que iniciar sesión para escribir un comentario.