Frenar o acelerar

Adolfo sabía cuándo tenía que frenar o acelerar, cambiar de orientación o amagar con irse a un lado antes de bascular hacia el contrario. Eso no quiere decir en absoluto que no tuviera convicciones-las tenía- o que no supiera a dónde quería ir a parar. Lo sabía muy bien. Pero también sabía muy que, en política, el mejor camino, a menudo el único transitable, casi nunca es la línea recta. No es siempre bueno decir toda la verdad. (HERRERO, Luis. “Comienza la carrera” En: Los que le llamábamos Adolfo. Madrid : La esfera de los libros. 5 ed. 2007, p. 70-71)

~ por Henry Molina en Abril 26, 2008.

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