Vivir la esperanza del cambio

“La concientización se refiere al proceso mediante el cual los seres humanos, no como receptores, sino como sujetos de conocimiento, alcanzan una conciencia creciente tanto de la realidad socio cultural que da forma a sus vidas, como de su capacidad para transformar dicha realidad.” Paulo Freire

Vivo donde quiero vivir, en mi país la República Dominicana y creo que esto ya es una gran bendición de Dios, muchos de mis hermanos no pueden vivir en su país, aun cuando lo sueñan y lo anhelan. Mas allá de esta isla, mi isla, tengo y comparto con mis hermanos dominicanos una patria, un identidad, una cultura, unos sentimientos, unos sueños.

No estoy solo, no estamos solo, un dominicano nunca está solo, este es un camino de esperanza, un camino en el que queremos transitar para construir más y mejores oportunidades para todos, un camino de trabajo, responsabilidad, un camino en el que Dios nos guía hacia un sueño: el de ser felices

Para nosotros ser felices es la alegría de ver que todos podamos compartir la construcción del país, de nuestro país, de mi país. Es que para nosotros los dominicanos cuando hablamos de nuestra tierra inmediatamente la hacemos nuestra: mi país.

En mi país ser felices significa que todos puedan tener un plato de comida en su mesa, un plato de comida que compartir con quien no lo tiene. En mi país queremos un techo, para todos, que nos cubra de la intemperie, que nos cobije del sereno que nos acurruque con los nuestros. En mi país tenemos la esperanza que nuestros hijos tengan las oportunidades que nosotros no tuvimos y que estudien para que algún día sean alguien.

En mi país queremos tener dónde llevar a nuestros seres queridos cuando se enferman, queremos que no le falte nada a nuestra gente. Es que mi país es lindo y su gente es alegre y luchadora, este es mi país y le doy gracias a Dios por haberme dejado nacer en su tierra, porque para nosotros los dominicanos, “esta es la tierra de Dios”, aquí compartimos nuestras tristezas y nuestras alegrías. Estoy viviendo como ser humano, como dominicano, un proceso en el que leo, observo, escucho, escucho, escucho, converso, pienso y trato de comprender cada vez más a mi país y como todo dominicano tengo una necesidad casi fisiológica de comunicar lo que voy sintiendo. Es que para mí, poder compartir ideas, sentimiento, vivencias y reflexiones que transcurren a lo largo de mi vida, contribuyen a un proceso esperanzador de cambio, en el que pretendo comprender la realidad objetivamente.

Cuando hablo de la esperanza de cambio en mi país evito el dualismo que separa los cambios de las personas de los de la sociedad, tomando conciencia de la necesidad de acciones concretas que nos comprometan y de esta manera contribuir en la generación de procesos de cambio que se transforme con alegría y esperanza en un compromiso, que permitan que todos los dominicanos podamos vivir felices en nuestro país. Para ello tenemos que vivir la esperanza del cambio que nos permita a todos los dominicanos tener el país que soñamos. Comencemos cada uno a construir el país como lo que es nuestro país, mi país.

~ por Henry Molina en Abril 6, 2008.

Una respuesta to “Vivir la esperanza del cambio”

  1. Quiero tener el honor de ser la primera en dejar un comentario en tu página, porque tengo la dicha de vivir con la persona que de corazón ha escrito estas palabras. El hombre que siempre ha estado comprometido con su país, y que vive con el sueño de lograr que cada día sea mejor.

    Si hay alguien en quien confió y en quien creo eres tú, creo firmemente que algún día tu sueño estará cerca de la realidad y tendremos una República Dominicana mejor, y sé que cuando esto ocurra tu serás un poco responsable de que esto se haya hecho realidad.

Escribe un comentario

Tienes que iniciar sesión para escribir un comentario.