Competición dialéctica

•Abril 27, 2008 • Dejar un comentario

Le gustaba la competición dialéctica, la respuesta rápida y el ingenio. Hablaba sobre todo de política, si, pero de vez en cuando descubría un pliegue oculto de su intimidad. (HERRERO, Luis. “Volver a empezar” En: Los que le llamábamos Adolfo. Madrid : La esfera de los libros. 5 ed. 2007, p.265)

Cambios a las bestia

•Abril 27, 2008 • Dejar un comentario

Hemos tratado de imponer la economía de mercado en los antiguos países del Este de golpe, a lo bestia.  Por nuestra torpeza estamos provocando el regreso de los viejos comunista. Teníamos que hacer hecho las cosas gradualmente, protegiendo primero los derechos humanos, introduciendo poco a poco el pluralismo político y acostumbrado a los ciudadanos paulatinamente a la idea-para ellos desconocida-de la libertad. El país que lo está haciendo menos mal es China, aunque reconozco que allí no se respetan los derechos humanos. (HERRERO, Luis. “Volver a empezar” En: Los que le llamábamos Adolfo. Madrid : La esfera de los libros. 5 ed. 2007, p.264)

Buen trato

•Abril 27, 2008 • Dejar un comentario

Su capacidad para llevarse bien con casi todo el mundo es proverbial. (HERRERO, Luis. “Volver a empezar” En: Los que le llamábamos Adolfo. Madrid : La esfera de los libros. 5 ed. 2007, p.260)

Ayudar

•Abril 27, 2008 • Dejar un comentario

Que más ayuda constante y sonante le prestó a Adolfo de forma desinteresada. (HERRERO, Luis. “Volver a empezar” En: Los que le llamábamos Adolfo. Madrid : La esfera de los libros. 5 ed. 2007, p.257)

Un tipo estupendo

•Abril 27, 2008 • Dejar un comentario

Que es un tipo estupendo, amigo de sus amigos. Que se trata de una de las cabezas menos convencionales que yo haya tenido el honor de tratar a lo largo de mi vida: es innovador y tiene vista de largo alcance, así que va siempre un poco por delante de su época. (HERRERO, Luis. “Volver a empezar” En: Los que le llamábamos Adolfo. Madrid : La esfera de los libros. 5 ed. 2007, pp.256-257)

Primer mandamiento

•Abril 27, 2008 • Dejar un comentario

Se equivocaría del todo, en mi opinión, quien perdiera de vista que el patriotismo era el primer mandamiento de su decálogo político particular. (HERRERO, Luis. “Volver a empezar” En: Los que le llamábamos Adolfo. Madrid : La esfera de los libros. 5 ed. 2007, p.254)

“Interes del estado”

•Abril 27, 2008 • Dejar un comentario

Es la que pone de manifiesto que el poder carece de escrúpulos y que hasta la vida vale muy poco si lo que está en juego es aquello tan rimbombante del interés del Estado. (HERRERO, Luis. “Volver a empezar” En: Los que le llamábamos Adolfo. Madrid : La esfera de los libros. 5 ed. 2007, p.253)

Mosquitos y camellos

•Abril 27, 2008 • Dejar un comentario

Pero estoy seguro de que Adolfo nunca hizo nada mal a sabiendas. Sin embargo, he aquí una de las grandes paradojas de su biografía: colaba un mosquito cuando se trataba de sí mismo, pero se tragaba un camello cuando se trataba del partido. Fue honrado a carta cabal, pero se rodeó de un puñado de ilustres magnates. Sinceramente, nunca he entendido por qué. (HERRERO, Luis. “

Sangre fría

•Abril 27, 2008 • Dejar un comentario

Cómo pudiste tener la sangre tan fría de quedarte impávido?-le pregunte en una ocasión. Porque no se me iba de la cabeza la idea de que si me tiraba al suelo la fotografía del día siguiente en todos los periódicos sería un primer plano del culo del presidente del Gobierno-me respondió mientras el mismo se reía de la respuesta. (HERRERO, Luis. “A la ducha” En: Los que le llamábamos Adolfo. Madrid : La esfera de los libros. 5 ed. 2007, pp. 224-225)

Hacerlo visible

•Abril 27, 2008 • Dejar un comentario

Presumía de aquellas cosas que podía acreditar y sólo reclamaba las recompensas que consideraba justas. (HERRERO, Luis. “A la ducha” En: Los que le llamábamos Adolfo. Madrid : La esfera de los libros. 5 ed. 2007, p.223)

Ideología y práctica

•Abril 27, 2008 • Dejar un comentario

Tenemos que aprender a comportarnos con arreglo a nuestra propia ideología. Si somos el partido de las libertades y creemos en la ética y el humanismo cristiano, se tiene que notar en todos nuestros actos. (HERRERO, Luis. “A la ducha” En: Los que le llamábamos Adolfo. Madrid : La esfera de los libros. 5 ed. 2007, p.214)

Uso de las palabras

•Abril 27, 2008 • Dejar un comentario

Si en la intimidad era un hombre poco precavido, en la vida pública cada una de sus palabras hasta desposeerlas de impurezas indeseables. (HERRERO, Luis. “La ceremonia de las medallas” En: Los que le llamábamos Adolfo. Madrid : La esfera de los libros. 5 ed. 2007, p.187)

En beneficio de todos

•Abril 27, 2008 • Dejar un comentario

Si un político, a la hora de ejercer el poder, no hace aquellas cosas que cree que debe hacer en beneficio de todos, no está siendo el presidente de todos los españoles. Yo sabía que asumía un gran  riesgo. Pero es que me habían puesto ahí para eso. (HERRERO, Luis. “En lo alto del podium” En: Los que le llamábamos Adolfo. Madrid : La esfera de los libros. 5 ed. 2007, p.174)

Obstaculos

•Abril 27, 2008 • Dejar un comentario

“La infantería no reconoce obstáculos” (HERRERO, Luis. “En lo alto del podium” En: Los que le llamábamos Adolfo. Madrid : La esfera de los libros. 5 ed. 2007, p.171)

Los políticos y las aves

•Abril 27, 2008 • Dejar un comentario

El escritor Manuel Vicent, que por ser de Castellón es un observador contemplativo de los secretos de la naturaleza, suele decir que los políticos  imitan a las aves: los hay de ojos juntos y mirada frontal, los depredadores, y los de ojos ladeados y miradas singular, las presas. Adolfo era un ave de la primera especie. (HERRERO, Luis. “En lo alto del podium” En: Los que le llamábamos Adolfo. Madrid : La esfera de los libros. 5 ed. 2007, p.165)

El camino recto

•Abril 27, 2008 • Dejar un comentario

No es fácil, en política, seguir un camino recto. Por un lado es necesario ir haciendo frente a los problemas circunstanciales que van surgiendo en cada momento. Por otro lado es necesario que la solución de esos problemas no te desvíen de la meta. Y en medio de todo resulta imprescindible el apoyo de los sectores cualificados. (HERRERO, Luis. “En lo alto del podium” En: Los que le llamábamos Adolfo. Madrid : La esfera de los libros. 5 ed. 2007, p.153)

Obra política

•Abril 27, 2008 • Dejar un comentario

Voy a hacer una obra política que asombrará al mundo. (HERRERO, Luis. “En lo alto del podium” En: Los que le llamábamos Adolfo. Madrid : La esfera de los libros. 5 ed. 2007, p.153)

Reformas

•Abril 27, 2008 • Dejar un comentario

Es importante hacer una reforma rápida pero no precipitada. (HERRERO, Luis. “En lo alto del podium” En: Los que le llamábamos Adolfo. Madrid : La esfera de los libros. 5 ed. 2007, p.153)

El deseo de ser presidente

•Abril 27, 2008 • Dejar un comentario

Lo que yo sé es que Adolfo tenía una cosa muy buena: nunca ocultó que le gustaba el poder. Siempre dijo que quería llegar a ser presidente. Otros lo deseaban y no lo dicen, pero él creía que no había nada de malo en desearlo. Y siempre fue sincero. Sabía que el poder permite hacer cosas muy buenas por los demás. (HERRERO, Luis. “Los años de precalentamiento” En: Los que le llamábamos Adolfo. Madrid : La esfera de los libros. 5
ed. 2007, p. 23)

Pragmático

•Abril 27, 2008 • Dejar un comentario

Por encima de todo, era un pragmático, y si el pragmatismo le aconsejaba se hacía. (HERRERO, Luis. “En lo alto del podium” En: Los que le llamábamos Adolfo. Madrid : La esfera de los libros. 5 ed. 2007, p.152)